Entrevista con Rafael Gallego, diseñador de iluminación
Hoy nos vamos a encontrar con Rafael Gallego, diseñador de ilumnación profesional desde 1998, con el que vamos a pasear por distintos escenarios. Por un lado, la iluminación monumental y de edificios singulares, con su experiencia como la muralla de Ávila o los jardines de Paradores. Por otro lado la iluminación comercial o hotelera. Mientras recorremos los diferentes escenarios tendremos tiempo de hablar de sus comienzos, de la profesión de diseñador de iluminación.
También hablaremos de cómo prepararse para diseñador de iluminación buscar trabajo como profesional y de la Asociación Profesional de Diseñadores de
Iluminación (APDI), de la que es fundador y socio honorario.
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Esta es una transcripción automática de la charla, editada ligeramente en postproducción para facilitar la lectura:
Alfonso: Saludos cordiales y bienvenidos a los encuentros en distrito HM. El espacio para conversar y para aprender sobre arquitectura e interiorismo.
Hoy nos vamos a encontrar con Rafael Gallego, diseñador de iluminación profesional desde 1998. Y con él vamos a pasear por distintos escenarios.
Con esta charla intentaremos conocer mejor qué es la profesión de diseñador de iluminación y qué hace falta para sobrevivir en un mundo como éste tan competido y tan intenso.
Vamos a saludarle e comenzamos la charla.
Hola Rafa, bienvenido a estos encuentros en distrito HM.
Rafael Gallego: Buenos días y muchas gracias por invitarme.
Alfonso: Tú ya diste una charla en nuestro showroom hablando sobre un edificio que habías realizado en el centro de Madrid, pero hoy, que ya no tenemos las limitaciones de tiempo que tuvimos en aquella charla, me gustaría recorrer contigo diferentes proyectos para que los que nos oyen conozcan mejor la profesión de diseñador de iluminación.
¿Tú crees que esto del diseño de iluminación es una gran desconocida?
Rafael: Afortunadamente cada vez se conoce más, pero todavía sigue siendo una gran olvidada. O bueno, podríamos decir que lo que a mayoría de la gente suele hacer es resolver la iluminación de una manera no profesional. Entonces nos encontramos con espacios que no han sido diseñados, sino que simplemente han sido de alguna manera solucionados de un manera improvisada.
Alfonso: Porque todos hemos visto los planos, y en los planos ya marcan dónde va los puntos de luz y dónde están los enchufes y dónde está todo.
Rafael: Eso lo hace el arquitecto. O más bien se lo hace al arquitecto la ingeniería. Y normalmente lo suele hacer cumpliendo unos parámetros puramente técnicos que aseguran unos niveles de luz que son los que marcan las normativas.
Pero digamos que todos esos parámetros objetivos que marcan las normativas se olvidan de todos los parámetros subjetivos o más emocionales que tiene la luz, como es la generación de atmósferas, la creación de ambientes, el hecho de que tú te sientas bien.
Esa parte es la que no está mayormente en los proyectos que solemos tener en nuestras acciones.
Alfonso: Vamos a ver, yo tengo que empezar preguntándote por lo primero, es decir, como se le ocurre a uno que quiere ser diseñador de iluminación. Eso es como el que, cuando vas a jugar un partido de fútbol, se pide portero. Eres el rarito de… ¿de dónde viene esa vocación o como llegas tú a dedicarte a poner bombillas?
Rafael: Pues mira, yo ya tengo una cierta edad y esta profesión cuando yo era joven, cuando yo empecé, no existía. Yo llegué a ella por casualidad, te lo voy a explicar: mi formación es de diseñador de producto. Yo soy un diseñador industrial, que empezó trabajando en una empresa que hacía iluminarias. Entonces, todos los aspectos técnicos de las iluminarias, las fuentes de luz, los transformadores, los equipos, las ópticas, los moldes, todos estos elementos eran muy corrientes para mí, y accidentalmente, en una situación tuvimos la necesidad de ayudar al departamento comercial a poner esos productos que nosotros diseñábamos en un entorno que eran unas serie de ópticas. Era un concurso. Entonces, ese ejercicio para mí abrió un campo como para entender que, una vez que yo tenía un producto, conocer qué tipo de efecto lumínico generaba ese producto en el espacio y también a la inversa. Es decir, un propietario de un restaurante quiere conseguir una luz muy concentrada en una mesa, ¿qué tipo de producto le diseñamos para que consiga ese efecto? Ese fue el punto de partida, pero más adelante me tomé un tiempo sabático, estuve viajando y acabé mi viaje en Madrid, donde pensaba estar una temporada, y me salió un trabajo de freelance en un distribuidor de iluminación muy importante de la capital que me pidió que hiciera una labor que hoy en día sería más parecida a personal shopper que a lighting designer.
Como ves por estos dos vocablos, esas profesiones no existían en nuestro vocabulario ni en nuestro país.
A este distribuidor lo que hacía era atender a diseñadores de interiores que venían con sus clientes (mayoritariamente clientas) y mayoritariamente proyectos de interiorismo para viviendas de alto estánding. Les ayudaba a escoger el producto que le encajaba mejor en cada una de las estancias. Ese fue el punto de partida y a partir de ahí ya fueron proyectos de una farmacia, de un restaurante, de un centro comercial… fueron creciendo en escala y también en complejidad.
Alfonso: Y aquello te descubrió un mundo
Rafael: cuando vas a poner luz a un sitio no es lo mismo un hall que un habitación. Cada espacio requiere de una atmósfera diferente y por lo tanto de una tipología de producto distinto. Fue un poco como ver la situación de la iluminación desde el otro lado.
Entonces esto me llevo a entender que si quería hacer mejores productos también tenia que entender como era poner la luz en los espacios. Y ese fue un paso previo y después de ese paso trabajando para una empresa de distribución aquí en Madrid
Alfonso: Una de las cosas que a mi me llaman la atención cuando entro en contacto con el mundo de la iluminación es lo gigantesco que es, es decir, la cantidad de productos, de variantes, de fabricantes, de tecnologías… hay que estudiar siempre o sea, no puedes descansar nunca, estás siempre bajo la posibilidad de quedarte obsoleto.
Rafael: Esto es así como tu dices, algo muy similar que le ocurre a muchísimas profesiones hoy en día. Es que el aspecto tecnológico avanza muy deprisa. La iluminación en estos momentos es digital y ocurre como en el mundo de los ordenadores, que cada seis meses ha aparecido producto con más capacidad, con más memoria, con más velocidad de procesamiento… Pues el mundo de la iluminación ocurre un poco lo mismo. Hay múltiples avances y eisto nos obliga a estar continuamente pendiente de las novedades y estudiarlas por razones prácticas.
Alfonso: Pero sin embargo, el que lo vea desde fuera piensa que hoy en día iluminar es tiras de led por todas partes.
Rafael: Bueno, eso es una solución fácil para resolver un problema de iluminación pero desde luego no hay una solución que sea universal y válida para todos los espacios y plantearlo así es un poco básico
Alfonso: Bueno pero el que no entiende al final lo único que ve es que en cada rinconcito ha metido una tira de led.
Tú has trabajado y has hecho proyectos importantes que ven todos los años milones de personas, como por ejemplo las murallas de Ávila, o has iluminado jardines de los Paradores Y eso nada tiene que ver con iluminar un interior, pero qué hay que tener en cuenta cuando te encargan una cosa tan monumental, como pueden ser unas murallas de una ciudad, o un monumento que es, pues eso, absolutamente singular. Que tienes la responsabilidad de que todo mundo sea consciente de que está ahí…
Rafael: para nosotros todos los proyectos son singulares. Es decir, es muy agradable poder hacer un proyecto muy representativo como las murallas de Ávila, pero hacer un restaurante o hacer una una tienda o un hotelito para nosotros tiene el mismo nivel de compromiso.
Es decir que digamos que para hacer un buen proyecto de iluminación lo primero que tenemos que hacer es entender cual es el concepto, la idea inicial que hay detrás de ese proyecto. Por qué porque ese restaurante es diferente a los otros cientos de restaurantes que hay en la ciudad o qué hace de ese hotel diferente al resto de hoteles.
Una vez que tenemos muy definido cuál es ese elemento diferenciador, cual es su ADN, por así decirlo, su punto clave, buscamos con la iluminación reforzar ese mismo mensaje, esa misma narración. Eso lo hacemos generando atmósferas que transmitan emociones. Partimos de un elemento que es super técnico como es la luz, los aparatos, los proyectores y las luminarias. De unos requerimientos muy técnicos como son las normativas y también a veces las certificaciones que nos piden para cumplir unos requisitos de todavía de mayor calidad. Pues esos parámetros que son muy técnicos los tenemos que traducir a efectos más emocionales, y eso es un poco… magia que nos dará el designer de iluminación con la magia que tiene la luz.
Alfonso: Por lo que me estás contando es un trabajo en el cual participa todo el mundo, o eres tú en tu cuarto oscuro «voy a poner aquí esto” «voy a hacer la alquimia de la luz” y tal, ahí tiene que haber arquitectos, tiene que haber técnicos, en el caso de un monumento, tiene que haber gente de la administración ¿cómo es ese diálogo entre tantas partes donde todo el mundo quiere tener razón?
Rafael: nosotros establecemos reuniones grupales e individuales y sobretodo escuchamos que es lo que cada uno de los profesionales que participan en el proyecto requiere de iluminación y el arquitecto requiere unos aspectos que son diferentes de los que requiere el ingeniero o de los que requiere el propietario. El ingeniero querrá cumplir las normativas, el arquitecto querrá que el ambiente sea de un tipo y el propietario seguramente querrá hacer más caja.
Nosotros escuchamos a todos y desgraciadamente el que nos falta siempre en todas estas reuniones es el usuario, que al final es el que tiene la sentencia, el que dice si la propuesta que hemos formalizado y hemos instalado, funciona o no funciona.
Nosotros hacemos un poco esa labor de abogado, nos ponemos en el lado del usuario, intentamos también de una manera más o menos amplia, recabar información por parte de la tipología de usuarios que van a disfrutar de ese proyecto y con todo eso intentamos escoger 3 ó 4 elementos que nos ayuden a coser todas las necesidades, porque tampoco podemos hacer una macedonia, hay veces que lo que te requiere un profesional entra en conflicto con lo que te requiere el otro, es decir que tenemos que llegar a consensos y escoger unos pequeños elementos universales en todas estas necesidades y con ello generar una propuesta.
Alfonso: Lo que dices del usuario tienes mucha razón porque he visto iluminaciones preciosísimas pero que cuando quieres bajar la escalera tienes que dar la luz del móvil porque es tan bonita tan bonita que no distingues un escalón de otro.
Rafael: He estado en muchos restaurantes que tienen una ambientación genial, una escenografía superatractiva pero luego no ves lo que estadas comiendo. Por la noche es una cueva
Alfonso: vamos hablar también de lo malo. ¿A quien hay que darle un tirón de orejas cuando el resultado es fallido? ¿el diseñador de iluminación no estuvo fino, el cliente se puso rígido, dijo no, esto es mucha luz y que hay que poner menos o es que el arquitecto dijo no que me estropeas la obra?
Rafael: bueno pues seguramente una culpa, digamos, compartida. Lo cierto es que en los proyectos tú tienes que trabajar siempre con margen. Un ingeniero utiliza como margen una cosa que se llama coeficiente de seguridad. Entonces a lo mejor si necesitas para un forjado una viga de 10 centímetros acaban poniendo una viga de 15, porque es el margen de seguridad. Nosotros en iluminación también tenemos que trabajar con ciertos márgenes porque digamos que puede haber mucha variabilidad a lo largo de la vida de ese espacio para nosotros nuestro margen de seguridad es que podamos trabajar con elementos de control de iluminación, de regulación, que nos permiten darle una intensidad diferente a la luz según las necesidades ya sean porque la luz es diferente o debería ser diferente a lo largo del día, o ya sea porque conforme va envejeciendo el proyecto envejece también el producto y el producto te da menos luz entonces aumentas la intensidad y compensas. Es importantísimo trabajar teniendo esta red de seguridad.
Alfonso: Podíamos decir que hemos estado hablando de monumentos es cierto y todo el que lo ha visto literalmente es consciente de la diferencia que hay entre un monumento mal iluminado y un monumento bien iluminado. Igual pasa con las esculturas en las ciudades, puedes llevar toda la vida en una ciudad y no ser consciente de que hay unas esculturas hasta que de repente un día alguien la ilumina y dices ¡Ahí va! pero esto está aquí, lleva toda la vida, y nunca lo he visto…
Ese poder transformador de la luz ¿qué gustirrinín te deja cuando lo ves y dices «exactamente como yo lo había visualizado”?
Rafael: pues mira la verdad es que cuando un resultado lumínico queda queda redondo y es apreciado por la ciudadanía, te queda siempre una gran satisfacción de que el trabajo está bien hecho. Porque realmente que el trabajo quede bien a veces no es ni siquiera fruto de un presupuesto muy alto ni dedicarle una instalación muy compleja. Las cosas sencillas son las que tienen efectos más importantes. Entonces estas satisfacciones es la parte que te llevas contigo.
Alfonso: otros proyecto en el que has trabajado, si yo no estoy mal informado, que podría ocurrir, es en el diseño de una gasolinera… aunque yo me siempre me resisto a usar palabras en inglés, flagship, es decir, bandera, para una gran petrolera. ¿Cuáles son los retos como iluminador cuando llegan y te dicen “oye esto tiene que quedar muy bonito” porque la bandera.
Rafael: pues mira en este caso teníamos retos de todo tipo. Al hecho de ser la bandera, la insignia de la marca se unía que se estaban utilizando materiales de última tecnología entre los que estaban unos colchones de aire que eran transparentes que lo que hacían era comunicar esa sostenibilidad de la arquitectura, ese aprovechamiento de luz natural para iluminar la playa [de la gasolinera] donde se reposta. Por la noche tenía que estar iluminado, pero iluminar algo que es transparente es básicamente imposible. A veces tienes retos de este tipo y hay que buscar soluciones de compromiso que sigan manteniendo el mensaje que pretendía la marca y la arquitectura con las posibilidades técnicas que tiene la luz, o sea que hay retos de todo tipo.
Alfonso: Si el cliente queda satisfecho te da una palmadita y tal o al final se lleva a gloria el arquitecto. ¿Alguien se acuerda del iluminador?
Rafael: Nadie
Alfonso: simplemente bajan el automático y dicen ya está encendido
Rafael: Si queda muy bien, es lo que se esperaba
Alfonso: aunque lo hemos tocado al principio quiero que quede más explícito. El iluminador es el ultimo en llegar normalmente a los proyectos, se acuerdan de él cuando truena
Rafael: Por desgracia es así. Nos llaman muchas veces cuando incluso ya se ha hecho una instalación eléctrica en un edificio, en un espacio, y se enciende por primera vez esa instalación y todo el mundo se lleva las manos a la cabeza viendo que es un horror, así que muchas veces más que como diseñadores de iluminación tenemos que actuar como representantes de la Virgencita de Lourdes. No se, es un poco duro decirlo así pero es bastante frecuente. Pero por suerte he de decirte también que las cosas están cambiando y cada vez entramos mas pronto en los proyectos e incluso a veces cuando se está generando el concepto de la arquitectura ya nos piden que participemos como para integrar la iluminación, para dar propuestas de ambiente lumínico, dónde sería el mejor espacio para ubicar las luminarias… o sea que este es un trabajo de fondo, de gota malaya y de ir poco a poco.
Alfonso: ¿Cuando llegas a un hotel o a una casa particular, bueno, en una casa particular supongo que lógicamente el equipo es más reducido, será el usuario que le dejarán decir lo que le dejen decir, luego el señor arquitecto que es el que tiene la visión cosmológica de lo que quiere plasmar y luego llegas tú y te dicen tírame unos cables por aquí para que pueda enchufar cosas?
Rafael: bueno, hay un poco de todo. Digamos que cuando hacemos viviendas particulares, nuestro interlocutor, a ver, la mayoría de las veces contamos con una parte profesional y con una parte que no lo es, que son los propietarios. Entonces suelen tener ya unas ideas bastante claras porque han visto cosas que quieren reproducir en su vivienda, ya sea en una revista o ya sea en un local, o bueno tienen referencias y entonces te piden que repliques esa referencia en su vivienda. y otras veces te dan cartela, te dan libertad para que tu hagas propuestas y sobre esas propuestas ellos escogen que les parece más conveniente a su estilo de vida. Esto en en una vivienda.
En un hotel normalmente el equipo con el que nosotros interactuamos es un equipo profesional totalmente que ya tiene las cosas como más claras. Entonces el primer ejercicio que hacemos con cualquier equipo profesional es establecer un briefing otra palabra en inglés que es como un pliego de condiciones, que dice qué es lo que esperamos, qué buscamos, qué queremos transmitir. Intentamos hacer un ejercicio inicial en el que dejemos claras de las cosas posibles, siempre hay detalles que conforme el proyecto va avanzando necesitamos volver a ese pliego y completarlo.
Pero sí que tenemos un punto de arranque que está consensuado entre todos, de tal manera que ganamos tiempo y evitamos sorpresas desagradables. Eso al final hace que el resultado sea mucho más acorde con lo que todo el mundo va buscando.
Alfonso: Consejos de un diseñador de iluminación a arquitecturas e interioristas que se están metiendo en reformas y que piensan que ellos ya saben suficiente.
Rafael: Consejos muy básicos pero no por básicos me los voy a callar. Lo primero es que las luminarias hay que enchufarlas a la corriente. Salvo alguna lamparita de jardín que va con batería la inmensa mayoría de luminarias necesitan una conexión continua a la corriente eléctrica.
Alfonso: ya, que hay veces que no son conscientes de ello
Rafael: hay veces que no tenemos tendido eléctrico donde necesitamos poner las luminarias
Alfonso: ah, eso es bueno
Rafael: bueno, es el primer punto. El segundo punto es que si hay luminarias en altura, no flotan. Necesitamos soportes. Necesitamos a veces elementos que haga un cerrajero, que haga un metalista, para poder fijar esas luminarias. Estos son como puntos de partida,
Es mucho más fácil añadir luz que quitarla. Es decir que es mejor quedarse justo, iluminar solamente aquellas cosas que son necesarias, controlar que se nos generen espacios que no estén iluminados directamente, es decir, que solamente se iluminen con la iluminación que rebota, porque quitar luz es casi imposible.
Alfonso: es como la sal, si te pasas con la sal…
Rafael: correcto, es un buen ejemplo. Añadir luz es como añadir sal, cuando tienes el plato en la mesa, tu lo podes compensar pero si te has pasado eso no hay manera de arreglarlo. Entonces la luz es como la sal de nuestra vida, de nuestros espacios.
¿Qué otros consejos…? por ejemplo, que si necesitamos generar atmósferas calmadas, por ejemplo, en un salón de una vivienda, o en un dormitorio, que la luz sea cálida porque digamos que esto nos recuerda a nivel muy inconsciente, mas a nivel del hipotálamo, un poco a la luz del fuego que es con la que nos iluminamos por las noches desde que somos humanos.
Que la luz sea baja tanto en intensidad como en posición o sea es mucho más relajante una luz que esté de 80 cm para abajo que una luz que esté de 80 cm para arriba
Un ejemplo muy claro: un spa. A un spa vas a relajarte y entonces en un spa lo que tienen son velitas, o lámparas de muy poca potencia, las tienen en el suelo, las tienen en una mesita, las tienen bajitas y eso te genera un efecto, digamos entre comillas, “un efecto cueva” que es muy relajante.
En cambio va ser muy difícil relajarte si tienes luz colocada con alta intensidad en el techo y de un tono frío. Eso es un planteamiento lumínico que nos recuerda bastante a la luz que hay durante el día, que era la luz que nosotros teníamos para activarnos e ir a recolectar o a cazar. Y que por ejemplo sería la luz que habría en un gimnasio. Una luz bastante potente junto con una música (claro que habría otros estímulos) pero la luz es muy potente que normalmente viene del techo y es muy fría.
Digamos que esos podrían ser como los puntos de partida…
Alfonso: yo quiero añadir que, ante la duda, llama a un diseñador de iluminación
Rafael: Hombre esto es como el que le duele la cabeza y se toma un paracetamol, pero ya el tercer dia que le duela la cabeza, ya tiene que ir al médico.
Alfonso: otro tema que también quiero tocar aquí, porque yo creo que mucha gente que escuche esto y que le pique el gusanillo de la iluminación, o estén estudiando o se estén planteando estudiar algo relacionado con la iluminación, es cómo arranca uno en este mundo de la iluminación, o qué salidas tiene, o cómo se busca trabajo, cómo se consigue un cliente…
Rafael: en estos momentos existen en España varios centros que imparten cursos de posgrado en diseño de iluminación es cierto que no son unos estudios en los que entras directamente a la iluminación, sino que necesitas haber tenido una base, como pudiera ser arquitectura o interiorismo, que complementas con la iluminación.
Porque al final necesitamos conocer toda una serie de lenguajes y una serie de principios que son más acordes a la volumetría, al espacio, a las necesidades técnicas de la construcción. Puedes estudiar en Barcelona y en Madrid principalmente, son cursos que van entre las 250 y 500 horas, que tienen diferentes titulaciones y créditos, puede ser desde un máster hasta un curso de especialidad, y una vez has hecho este paso, ya tienes tu título como en cualquier profesión.
Arrancar directamente ejerciendo es muy complicado, porque en la escuela te dan unas pinceladas que tú debes luego profundizar con tu propia experiencia. Entonces para mí lo más aconsejables que se busque trabajo en un estudio ya existente y a partir de ahí te vayas formando en la parte práctica que complemente tu previa formación teórica que has tenido en la escuela.
Una vez que tú ya tienes este bagaje tanto teórico como práctico, si eres emprendedor puedes lanzarte a montar tu propia empresa y buscar clientes. ¿Cómo los buscas? a base de contactos, a base de acciones comerciales,…
Este tema es un tema que normalmente en las escuelas no se suele dar: qué aspectos fiscales, qué aspectos financieros, comerciales debes tener para poner en marcha tu empresa, pero es algo que en esta parte práctica cuando tú estás trabajando en una empresa, puedes de alguna manera ir adquiriendo.
Alfonso: y me imagino que también una forma de encontrar trabajo de empezar a conocer un poquito desde dentro entrar en alguna de las empresas que fabrican luminarias etc.
Rafael: digamos que una empresa que fabrica luminarias te va dar una formación técnica en cuanto a los aspectos más técnicos de la luminaria. Es cierto que hay muchas empresas que fabrican luminarias que tienen un departamento de proyectos, pero el departamento de proyectos en una empresa comercial digamos que tiene un objetivo primordial que es que la empresa continúe rodando, y su objetivo principal rotundamente es comercial. Siempre cuando tú seas muy consciente seguramente cuando hagas diseño de iluminación como freelance tu objetivo no va ser comercial, tu objetivo va ser, como hablábamos antes, en defensa del usuario, todo aporte de conocimiento es bienvenido, pero luego tienes que hacer ese cambio de chip, es decir que tienes que ser muy consciente, que un proyecto hecho por un fabricante está dirigido a la venta de producto.
Alfonso: yo además creo que aprender a hablar el vocabulario del usuario es una de las herramientas comerciales más útiles y más difíciles, porque es muy fácil dejarse llevar por tecnicismos y por demostrar lo mucho que sabes y que el usuario o cliente te estén mirando con cara de poker y diciendo “pues no sé de qué me estás hablando”.
Rafael: correcto, tienes que ser bilingüe, porque tú tienes que hablar con el arquitecto en su lenguaje, tienes que hablar con el ingeniero en su lenguaje, con el paisajista en el suyo, con el promotor también en el suyo.
Entender un poco las necesidades de cada uno de ellos, qué es lo que les preocupa, qué buscan, pero a la vez tienes que ser capaz de entender lo que le gusta a tu madre, lo que le gusta a tu sobrina… entonces en ese rango tienes que ser capaz de moverte, y cuanto mejor te muevas más ayuda vas a tener para formalizar el proyecto.
Alfonso: la iluminación, que es normalmente una cosa que está sujeta a las paredes o a los techos, como prevé el cambio en las necesidades del usuario, es decir que lo que tengo hoy no es lo que voy a tener dentro de 10 años, o la casa o el hotel que tengo hoy no es el que voy a tener dentro de 10 años.
Rafael: Digamos que hay como varias corrientes. Hay unas corrientes que tienden hacia integrar la iluminación en los propios materiales de tal manera que la iluminación se convierta en algo como muy uniforme o generalista, y te medio sirva para varias funciones y luego hay otra corriente que es más específica. Entonces la que es mas específica es la que dice: tengo una mesa y en esta mesa necesito luz, pues solamente quiero la luz en la mesa, el resto quiero que quede en penumbra. Entonces si cambio la mesa de sitio necesito cambiar la luz de sitio para que acompañe a la mesa. Eso se puede hacer con luminarias que son no sujetas.
Alfonso: lo que viene siendo una lámpara
Rafael: hay también factores culturales, por ejemplo, tradicionalmente en nuestro país, las oficinas las iluminamos con luminarias que están fijas en el techo y que reparten la luz de una manera uniforme pero tú vas a Alemania y cada mesa, cada puesto de trabajo, tiene su luminaria independiente y añadida.
Son criterios y son también un poco factores culturales que nosotros también podemos ayudar a abrir la mente y a ver las ventajas que tienen cosas que normalmente no hacemos pero que en otros sitios estan funcionando perfectamente.
Alfonso: Vamos a ir ya terminando la charla pero no quiero cerrarla sin hablar de la asociación de profesionales del diseño de iluminación (apdi), de la cual además eres fundador o uno de los fundadores.
Rafael: Uno de los fundadores junto con tres compañeros más, de la que he sido presidente y en estos momentos soy socio de honor. Es una asociación que tiene como objetivo promover la figura profesional del diseño de iluminación, que hace acciones para dar a conocer esta figura profesional y que colabora con otros gremios profesionales para transmitir la importancia que tiene la luz en los diferentes ambientes y que hace un trabajo, una labor de pedagogía (es otra gota malaya de estas) de transmitir el mensaje de que la luz es importante en la vida de las personas y en el desarrollo de los negocios.
Alfonso: bueno pues a todos los que han caminado con nosotros en esta charla con Rafael muchas gracias por acompañarnos. Esperamos que os haya parecido interesante.
A Rafa Gallego le damos las gracias por haber encontrado este tiempo para venir a contarnos un poco más que es esto del diseño de iluminación y seguramente andando el tiempo le volveremos a llamar porque tendrá proyectos interesantes que querremos conocer al detalle.
Así que muchas gracias a todos por venir a estos encuentros Distrito HM y muchas gracias a Rafa. Hasta pronto
Rafa: Muchas gracias a vosotros