Joaquim Solana de Ambit Cluster: cooperación, proyectos y el futuro del sector hábitat
El concepto de clúster suele sonar abstracto, pero Joaquim Solana, director de Ambit Living Spaces Cluster, lo reduce a una realidad contraintuitiva: en la calle donde hay muchos bares, todos prosperan. En la última edición de nuestro podcast Encuentros, Solana detalló cómo la rivalidad colaborativa es el verdadero motor de la competitividad internacional.
Ambit es un caso de éxito único en el panorama asociativo europeo. Fundado en 2006 en La Sénia (Tarragona), el clúster supo transformar el golpe de la crisis inmobiliaria de 2008 en una oportunidad para expandirse. Dejó de centrarse exclusivamente en los fabricantes de muebles de hogar para dar forma a lo que hoy llaman el «ecosistema hábitat». Esta red abarca desde proveedores de materias primas hasta prescriptores, sumando universidades y centros tecnológicos en una estructura que Solana compara con una ensaladilla rusa: «El clúster debe ser la mayonesa que da sentido y une a todos los componentes independientes».
Con casi 300 empresas asociadas y una facturación anual que roza los 4.6 millones de euros, Ambit ha demostrado que el secreto no radica en depender de subvenciones fijas de la administración, sino en la excelencia de sus proyectos individuales. Iniciativas como Interihotel o sus showrooms de gestión compartida en Madrid y Barcelona demuestran que cuando se prioriza la experiencia del usuario y la transparencia absoluta entre socios no competidores, los resultados llegan de manera orgánica.
Hacia el final del encuentro, Solana reflexionó sobre el mayor desafío actual de la industria: el talento. Para el director de Ambit, el futuro del sector hábitat pasa por hibridar conocimientos atrayendo a jóvenes profesionales con un enfoque social y a perfiles tecnológicos capaces de adaptarse a los constantes cambios disruptivos, como la inteligencia artificial, mediante una mentalidad de formación continua.